(#440). DIFERENCIAS EN LOS CEREBROS DE LAS PERSONAS EXPUESTAS AL SUPUESTO ATAQUE EN LA HABANA

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En esta investigación publicada en JAMA los autores confirmaron las diferencias en el cerebro de los trabajadores de la embajada de Estados Unidos en Cuba hipotéticamente expuestos a un ataque sónico o electromagnético, tras realizar diversos exámenes de neuroimagen.

La naturaleza del ataque sigue sin dilucidarse, y los investigadores emplearon el término de “fenómeno direccional”, como forma de englobar las diferentes posibilidades que se han planteado.

El objetivo de esta investigación fue examinar potenciales diferencias en el volumen de tejido cerebral, microestructura y conectividad funcional en el personal expuesto, frente a individuos no expuestos.

Metodología

Los investigadores evaluaron 40 casos, trabajadores gubernamentales expuestos y que experimentaron síntomas neurológicos. Como control se analizaron los resultados de 48 individuos saludables con características demográficas similares y que no fueron expuestos.

Todos los participantes (casos y controles) se vieron sometidos a técnicas avanzadas de neuroimagen.

Resultados e implicaciones

Los resultados mostraron diferencias significativas en el volumen de materia blanca total, volumen de materia gris y blanca regional, la integridad microestructural  de lo tejidos del cerebelo, y la conectividad funcional en la redes auditivas y visoespacial.

La imagen por resonancia magnética con tensores de difusión mostró resultados microestructurales con niveles más bajos de difusividad media difusividad radial y difusividad axial, pero con mayor anisotropía fraccional en los pacientes expuestos, lo que es contrario a lo que ocurre en individuos con daños cerebrales debidos a traumatismos o contusiones.

Limitaciones/Comentarios

El relativamente escaso tamaño de la muestra, el tiempo transcurrido entre la exposición y los análisis, y el desconocimiento sobre la dosis y la realidad en sí del fenómeno añaden ruido a esta investigación.

Por ello, los investigadores deberán seguir analizando este asunto,  que cada vez resulta más complejo; parece innegable que algo les ocurrió, pero todavía se sabe qué.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Verma, et al.  (2019).Neuroimaging Findings in US Government Personnel With Possible Exposure to Directional Phenomena in Havana, Cuba. JAMA, doi: 10.1001/jama.2019.9269

Indicadores de calidad de la revista*
Impact Factor (2018) Cuartil Categoría
Thomson-Reuters (JCR)  51.273 Q1
MEDICINE GENERAL & INTERNAL
Scimago (SJR) 7.477
Q1 MEDICINE (MISCELLANEOUS)

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(#406). POSIBLE ATAQUE CON MICROONDAS TAMBIÉN EN CHINA

[MONOTEMA] URSS, Cuba, y ahora China. Al histórico “ataque” con microondas a la embajada de Estados Unidos Moscú durante la guerra fría, y el posterior (y todavía sin resolver) caso de la embajada en La Habana en 2016, se une una nueva historia, esta vez en China y en 2017, protagonizada otra vez por diplomáticos estadounidenses, y con exactamente el mismo cariz.

El programa “60 minutos” de la cadena CBS ha publicado esta semana, a través de Scott Pelley, una serie de entrevistas a afectados por lo que ellos creen que puede ser algún tipo de arma que se dirige hacia sus casas, empleando un flujo de energía que les hace tener unos síntomas que ya (tristemente) nos suenan: irritabilidad en la piel, pérdida de memoria, desorientación, dolores de cabeza, mareos, zumbidos en los oídos, pérdida de audición, cansancio, e incluso sangrados nasales.

Son síntomas asociados a conmociones, como se ha demostrado tras el estudio a 21 trabajadores de La Habana, pero que también están apareciendo en trabajadores en China. Y son síntomas asociados a la electrohipersensibilidad.

Mark Lenzi y Catherine Werner

Mark y Catherine son dos empleados gubernamentales que desempeñan distintas tareas en Guangzhou; él, técnico en dispositivos electrónicos que trabaja en temas de seguridad para el Departamento de Estado, y ella, promotora de negocios para el Departamento Comercial. Ambos viven en el mismo edificio, Catherine un piso por encima de Mark.

Los dos reportan los mismos síntomas, al igual que sus familiares. La esposa de Mark y la madre de Catherine (que tuvo que viajar de Estados Unidos a China para ayudarla por sus continuas indisposiciones) también los sufrieron. Incluso los perros de esta última aparentemente se vieron afectados.

Para Mark no hay duda, es un arma de microondas empleada deliberadamente con el objetivo de hacerles enfermar.

El Departamento de Estado lo niega

Ambos trabajadores se quejan de que el gobierno americano no está haciendo todo lo que debería para esclarecer este hecho y para ayudarles. Aluden que la razón subyacente es que no quieren perjudicar las relaciones comerciales con China.

Lo cierto es que, según el reportaje, Mark Lenzi está, junto a otros 39 trabajadores en China, siendo sometido a diferentes pruebas neurológicas por investigadores de la Universidad de Pennsylvania.

Sin embargo, el Departamento de Estado ha negado que los síntomas de Lenzi estén asociados a los que sufrieron los empleados en La Habana. La senadora Jeanne Shaheen ha pedido al Departamento de Estado que vuelva a examinar los casos reportados en China, y que los trate de manera similar a los acontecidos en La Habana.

¿Histeria colectiva?

Es una de las hipótesis que siempre se barajan en este tipo de casos. Sin embargo, los resultados obtenidos en el estudio de los afectados en La Habana contradicen esta idea.

Los diversos testimonios que ahora conocemos por parte de los trabajadores gubernamentales en China pueden indicar que estamos ante un caso prácticamente idéntico al de Cuba. Según la doctora Teena Shetty, la neuróloga que está tratando a Mark Lenzi, sus síntomas son iguales a los que reportaban sus compañeros en La Habana. Tras examinar a Catherine Werner, los investigadores de la Universidad de Pennsylvania sí que encontraron las mismas lesiones que en el estudio realizado a los afectados en Cuba.

Aunque otros casos están siendo negados por parte del Departamento de Estado, Werner es un caso confirmado que concuerda con lo acontecido en La Habana.

Armas de microondas

El reportaje también recuerda que las armas de microondas no son ciencia ficción, ni pertenecen a teorías conspiranoicas sin base alguna.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), en este documento que adjuntamos debajo, en 2014 admitió que el servicio de inteligencia había detectado en un país hostil para Estados Unidos (no dice cuál), un arma de microondas de alta potencia que tenía la capacidad de debilitar, intimidar o matar a un enemigo sin dejar aprarentemente ningún rastro. Este arma es capaz de causar numerosos efectos físicos, incluyendo daño al sistema nervioso.

Este documento se publicaba en respuesta a la reclamación de Michael Beck, un antiguo trabajador de la NSA aquejado de Parkinson, y que liga el desarrollo de su enfermedad a su estancia en ese país y los supuestos ataques que sufrió. Aunque, como dice el documento, la NSA no pueda asegurar que Beck recibiera esos ataques en el momento temporal en el que estuvo en ese país, la aceptación de que desde 2012 esa nación dispone de ese arma de microondas es ciertamente relevante para todo el campo de investigación en bioelectromagnetismo. Muy importante.

Conclusión

Una vez más, tenemos ante nuestros ojos nuevos indicios y pruebas fisiológicas de los efectos dañinos de la radiación no ionizante. Es evidente que, dado el secretismo que caracteriza a este tipo de casos, nos movemos siempre con prudencia entre la escasa información pública. Pero los testimonios, los exámenes médicos, y las revelaciones que puntualmente sacan a la luz los servicios de seguridad e inteligencia estadounidenses dibujan un escenario congruente con la evidencia científica publicada desde hace más de 50 años.

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(#363). ¿ATAQUE CON MICROONDAS A LA EMBAJADA DE EEUU EN LA HABANA?

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En esta investigación publicada en JAMA los autores confirman las manifestaciones clínicas de 21 trabajadores de la embajada de Estados Unidos en Cuba, tras realizar diversos exámenes médicos.

A finales de 2016, algunos de los trabajadores de la embajada comenzaron a tener extrañas sensaciones, sobre todo a nivel auditivo. Los síntomas que presentaban eran similares a los que sufrían  las personas con conmoción cerebral. Durante los meses siguientes más personal reportó esos mismos síntomas. En julio de 2017, el Departamento de Estado convocó un panel de expertos que concluyó que lo que sucedía estaba probablemente relacionado con un neurotrauma de origen no natural

El equipo de investigadores que firma este artículo fue el encargado de coordinar una evaluación clínica multidisciplinar, el tratamiento y la rehabilitación de los afectados. El objetivo de esta investigación es describir los resultados preliminares.

Metodología

Los 21 participantes se sometieron a exámenes médicos de diferentes especialistas, quienes independientemente leyeron las historias clínicas y los evaluaron.

Se realizaron evaluaciones cognitivas, neuroconductuales y de estado de ánimo, equilibrio y vestibulares, oculares y auditivas. También se empleó la resonancia magnética.

Las evaluaciones no se hicieron con más de 6 meses (en promedio) de diferencia con respecto a cuando los trabajadores fueron expuestos, con un rango entre 3 y 331 días.

Resultados e implicaciones

Los participantes describieron, principalmente, la audición de un sonido fuerte y de tonalidad constante. Sin embargo, 3 de ellos no lo habían experimentado, aunque en su lugar sentían como una especie de sensación parecida a la de estar conduciendo un coche con las ventanas parcialmente abiertas. En ambos casos, los participantes dijeron que era direccional, es decir, cambiaba en función de donde se encontraban ellos. La duración de esas molestias podría durar entre varios segundos y decenas de minutos.

Los síntomas que describían los participantes fueron: dolores de cabeza, dolores de oído, irritabilidad, mareos, cambios bruscos en el estado de ánimo, trastornos del sueño, dificultad para recordar, torpeza cognitiva, disfunción vestibular y oculomotora, entre otros. De los 21 individuos analizados, 18 reportaron manifestaciones clínicas objetivas de daño tras las diversas pruebas realizadas.

Los estudios continúan, y estos son sólo unos resultados preliminares, de ahí que los autores sean prudentes y no se atrevan a postular una causa (indican que es de etiología desconocida). Pero el daño cerebral ha sido objetivamente determinado, aunque, como vuelven a indicar correctamente los autores, falten datos para conocer cuántas personas más podrían haber sido expuestas, y si hay algún tipo de respuesta a la dosis. Eso sí, parecen descartar que se deba a algún tipo de agente químico o de virus.

Limitaciones/Comentarios

Aún es pronto para ir más allá, pero este episodio tiene grandes similitudes con el que ocurrió en la embajada en Moscú durante la guerra fría. Desde el ámbito científico se postulan varias teorías, y una de ellas se refiere al empleo de microondas.

Hay una clara representación de síntomas asociados a la electrohipersensibilidad, pero obviamente podría ser una simple coincidencia. Habrá que esperar un poco mas.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Swanson, R. L.  (2018).Neurological Manifestations Among US Government Personnel Reporting Directional Audible and Sensory Phenomena in Havana, Cuba. JAMA, doi: 10.1001/jama.2018.1742

 
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