(#440). DIFERENCIAS EN LOS CEREBROS DE LAS PERSONAS EXPUESTAS AL SUPUESTO ATAQUE EN LA HABANA

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En esta investigación publicada en JAMA los autores confirmaron las diferencias en el cerebro de los trabajadores de la embajada de Estados Unidos en Cuba hipotéticamente expuestos a un ataque sónico o electromagnético, tras realizar diversos exámenes de neuroimagen.

La naturaleza del ataque sigue sin dilucidarse, y los investigadores emplearon el término de “fenómeno direccional”, como forma de englobar las diferentes posibilidades que se han planteado.

El objetivo de esta investigación fue examinar potenciales diferencias en el volumen de tejido cerebral, microestructura y conectividad funcional en el personal expuesto, frente a individuos no expuestos.

Metodología

Los investigadores evaluaron 40 casos, trabajadores gubernamentales expuestos y que experimentaron síntomas neurológicos. Como control se analizaron los resultados de 48 individuos saludables con características demográficas similares y que no fueron expuestos.

Todos los participantes (casos y controles) se vieron sometidos a técnicas avanzadas de neuroimagen.

Resultados e implicaciones

Los resultados mostraron diferencias significativas en el volumen de materia blanca total, volumen de materia gris y blanca regional, la integridad microestructural  de lo tejidos del cerebelo, y la conectividad funcional en la redes auditivas y visoespacial.

La imagen por resonancia magnética con tensores de difusión mostró resultados microestructurales con niveles más bajos de difusividad media difusividad radial y difusividad axial, pero con mayor anisotropía fraccional en los pacientes expuestos, lo que es contrario a lo que ocurre en individuos con daños cerebrales debidos a traumatismos o contusiones.

Limitaciones/Comentarios

El relativamente escaso tamaño de la muestra, el tiempo transcurrido entre la exposición y los análisis, y el desconocimiento sobre la dosis y la realidad en sí del fenómeno añaden ruido a esta investigación.

Por ello, los investigadores deberán seguir analizando este asunto,  que cada vez resulta más complejo; parece innegable que algo les ocurrió, pero todavía se sabe qué.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Verma, et al.  (2019).Neuroimaging Findings in US Government Personnel With Possible Exposure to Directional Phenomena in Havana, Cuba. JAMA, doi: 10.1001/jama.2019.9269

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MEDICINE GENERAL & INTERNAL
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(#406). POSIBLE ATAQUE CON MICROONDAS TAMBIÉN EN CHINA

[MONOTEMA] URSS, Cuba, y ahora China. Al histórico “ataque” con microondas a la embajada de Estados Unidos Moscú durante la guerra fría, y el posterior (y todavía sin resolver) caso de la embajada en La Habana en 2016, se une una nueva historia, esta vez en China y en 2017, protagonizada otra vez por diplomáticos estadounidenses, y con exactamente el mismo cariz.

El programa “60 minutos” de la cadena CBS ha publicado esta semana, a través de Scott Pelley, una serie de entrevistas a afectados por lo que ellos creen que puede ser algún tipo de arma que se dirige hacia sus casas, empleando un flujo de energía que les hace tener unos síntomas que ya (tristemente) nos suenan: irritabilidad en la piel, pérdida de memoria, desorientación, dolores de cabeza, mareos, zumbidos en los oídos, pérdida de audición, cansancio, e incluso sangrados nasales.

Son síntomas asociados a conmociones, como se ha demostrado tras el estudio a 21 trabajadores de La Habana, pero que también están apareciendo en trabajadores en China. Y son síntomas asociados a la electrohipersensibilidad.

Mark Lenzi y Catherine Werner

Mark y Catherine son dos empleados gubernamentales que desempeñan distintas tareas en Guangzhou; él, técnico en dispositivos electrónicos que trabaja en temas de seguridad para el Departamento de Estado, y ella, promotora de negocios para el Departamento Comercial. Ambos viven en el mismo edificio, Catherine un piso por encima de Mark.

Los dos reportan los mismos síntomas, al igual que sus familiares. La esposa de Mark y la madre de Catherine (que tuvo que viajar de Estados Unidos a China para ayudarla por sus continuas indisposiciones) también los sufrieron. Incluso los perros de esta última aparentemente se vieron afectados.

Para Mark no hay duda, es un arma de microondas empleada deliberadamente con el objetivo de hacerles enfermar.

El Departamento de Estado lo niega

Ambos trabajadores se quejan de que el gobierno americano no está haciendo todo lo que debería para esclarecer este hecho y para ayudarles. Aluden que la razón subyacente es que no quieren perjudicar las relaciones comerciales con China.

Lo cierto es que, según el reportaje, Mark Lenzi está, junto a otros 39 trabajadores en China, siendo sometido a diferentes pruebas neurológicas por investigadores de la Universidad de Pennsylvania.

Sin embargo, el Departamento de Estado ha negado que los síntomas de Lenzi estén asociados a los que sufrieron los empleados en La Habana. La senadora Jeanne Shaheen ha pedido al Departamento de Estado que vuelva a examinar los casos reportados en China, y que los trate de manera similar a los acontecidos en La Habana.

¿Histeria colectiva?

Es una de las hipótesis que siempre se barajan en este tipo de casos. Sin embargo, los resultados obtenidos en el estudio de los afectados en La Habana contradicen esta idea.

Los diversos testimonios que ahora conocemos por parte de los trabajadores gubernamentales en China pueden indicar que estamos ante un caso prácticamente idéntico al de Cuba. Según la doctora Teena Shetty, la neuróloga que está tratando a Mark Lenzi, sus síntomas son iguales a los que reportaban sus compañeros en La Habana. Tras examinar a Catherine Werner, los investigadores de la Universidad de Pennsylvania sí que encontraron las mismas lesiones que en el estudio realizado a los afectados en Cuba.

Aunque otros casos están siendo negados por parte del Departamento de Estado, Werner es un caso confirmado que concuerda con lo acontecido en La Habana.

Armas de microondas

El reportaje también recuerda que las armas de microondas no son ciencia ficción, ni pertenecen a teorías conspiranoicas sin base alguna.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), en este documento que adjuntamos debajo, en 2014 admitió que el servicio de inteligencia había detectado en un país hostil para Estados Unidos (no dice cuál), un arma de microondas de alta potencia que tenía la capacidad de debilitar, intimidar o matar a un enemigo sin dejar aprarentemente ningún rastro. Este arma es capaz de causar numerosos efectos físicos, incluyendo daño al sistema nervioso.

Este documento se publicaba en respuesta a la reclamación de Michael Beck, un antiguo trabajador de la NSA aquejado de Parkinson, y que liga el desarrollo de su enfermedad a su estancia en ese país y los supuestos ataques que sufrió. Aunque, como dice el documento, la NSA no pueda asegurar que Beck recibiera esos ataques en el momento temporal en el que estuvo en ese país, la aceptación de que desde 2012 esa nación dispone de ese arma de microondas es ciertamente relevante para todo el campo de investigación en bioelectromagnetismo. Muy importante.

Conclusión

Una vez más, tenemos ante nuestros ojos nuevos indicios y pruebas fisiológicas de los efectos dañinos de la radiación no ionizante. Es evidente que, dado el secretismo que caracteriza a este tipo de casos, nos movemos siempre con prudencia entre la escasa información pública. Pero los testimonios, los exámenes médicos, y las revelaciones que puntualmente sacan a la luz los servicios de seguridad e inteligencia estadounidenses dibujan un escenario congruente con la evidencia científica publicada desde hace más de 50 años.

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(#400). EFECTOS BIOLÓGICOS DE LA RADIACIÓN NO IONIZANTE

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En este artículo publicado en Environmental Pollution, los autores repasan la evidencia que liga la exposición a radiación no ionizante con diferentes efectos biológicos negativos, cuando no tienen la suficiente intensidad para calentar los tejidos.

Los autores comienzan criticando la postura de la OMS, demasiado alejada de la evidencia científica actual, cuyos resultados sugieren que este tipo de radiación debería considerarse cancerígeno probable (2A) o seguro (Grupo 1) en lugar de posible (2B). La OMS hace su evaluación con un comité cuyos miembros pertenecen en su gran mayoría al ICNIRP, una organización con claros vínculos con la industria. Por ello, los investigadores claman por que en ese comité participen otros grupos de investigación y haya una mayor diversidad de perfiles.

En relación a las posturas que afirman que desconocemos los mecanismos por los cuales esa radiación puede afectar biológicamente al organismo, los autores recalcan que sí que las sabemos, que están establecidas en diferentes investigaciones, por ejemplo: cambios en el metabolismo del cerebro, generación de especies reactivas de oxígeno, alteración en el metabolismo del calcio, o modificación de la expresión de los genes a través de mecanismos epigenéticos.

Es más, enfatizan que desconocemos  en buena medida los mecanismos por los cuales algunos conocidos cancerígenos actúan, como las dioxinas o el arsénico. Por tanto, aunque no estén totalmente bien establecidos los mecanismos causales, el principio de precaución obliga a reducir su exposición.

El objetivo de este artículo es ofrecer una visión global de los procesos que explican los efectos adversos de la exposición a radiación no ionizante.

Teléfonos móviles y riesgo de de glioma, meningioma y neuroma acústico

Los autores reportan un resumen en tablas de diferentes estudios caso-control que se han realizado en los últimos años enfocándose en estos tipos de tumores.

Como puede apreciarse, existe un riesgo significativo de glioma y neuroma acústico asociado a un uso intensivo del teléfono móvil. Asimismo, los resultados son menos consistentes para el meningioma.

Los estudios en animales (ej. NTP, Ramazzini) confirman también esa asociación (el neuroma acústico es similar al schwannoma, aunque benigno). 

Finalmente, y como comentan los autores, la incidencia de tumores cerebrales está creciendo en Suecia y el uso de la tecnología inalámbrica se ha sugerido como causa.

Otras enfermedades y condiciones patológicas

Aquí los autores se limitan a repasar decenas de investigaciones que han reportado asociación con diferentes tipos de enfermedades y patologías: leucemia infantil, cáncer de mama, tumores de la glándula parótida, reducción de la fertilidad, anomalías en el esperma, Alzheimer, desórdenes neuropsiquiátricos y conductuales, alteración de los latidos del corazón, cambios en la función del sistema inmune y del tiroides.

Sin embargo, en la mayoría de los casos se necesitan más investigaciones para obtener resultados robustos.

Problemas congitivos y de comportamiento en niños

Este punto es especialmente relevante dada la mayor vulnerabilidad de los niños a las exposiciones del entorno y el creciente uso de este tipo de tecnologías por parte de este segmento de población (incluído los adolescentes).

Los autores repasan diversos estudios que asocian la exposición a edades tempranas (incluso en el útero) con problemas de atención, hiperactividad, trastornos del sueño. La interacción con otros contaminantes ambientales, como los metales pesados, puede hacer además que se produzca una reducción el cociente intelectual.

Pero no sólo los problemas derivados de la radiación son importantes en estas poblaciones, sino también los relacionados con la adicción.

Los autores, asimismo, recuerdan que los límites de exposición (SAR) fueron establecidos en modelos de cabeza de adultos, es decir, además de tener en cuenta únicamente efectos términos a corto plazo, no consideraban las diferencias morfológicas y funcionales de los niños.

A este respecto, no sólo la Academia Americana de Pediatría se ha pronunciado para recomendar limitar la exposición en niños, sino que el Comité Nacional Ruso para la Protección de la Radiación No Ionizante (RNCNIRP) ha realizado advertencias específicas; si no se limita este uso,  podemos esperar efectos en la disrupción de memoria, descenso en las capacidades cognitivas y de aprendizaje, irritabilidad y problemas de sueño, además de los posibles efectos a largo plazo ligados al desarrollo de cáncer.

Electrohipersensibilidad (EHS)

Como indican los autores, hay un segmento de la población que es inusualmente intolerante a las ondas electromagnéticas no ionizantes, cuyos síntomas son similares al desorden patológico anteriormente conocido como enfermedad de las microondas: fatiga, dolor crónico, perturbación de la función congitiva.

Aunque es cierto que todavía existen muchas incógnitas en relación a esta patología, los autores comentan progresos importantes que se han realizado en los últimos años para caracterizarla.

Entre los síntomas robustamente reportados están: dolores de cabeza, tinnitus, fibromialgia, problemas de sensibilidad, hiperacusia, disfunción nerviosa vegetativa y reducción en la capacidad cognitiva. Estos síntomas provocan insomnio, fatiga y depresión.

A este respecto, los autores proveen datos interesantes sobre las diferencias en los síntomas de personas con EHS y con sensibilidad química múltiple (MSC), y sobre diferentes biomarcadores.

Para los autores no existe duda de que la EHS es un desorden patológico, y que los pacienten que dicen sufrirla deben ser diagnosticados y tratados empleando las diversas herramientas clínicas existentes (test biológicos, técnicas de imágenes). Debe ser considerada una enfermedad para la OMS, aunque todavía existan aspectos que aclarar sobre el mecanismo causal subyacente. No obstante, los investigadores proponen el siguiente proceso:

Conclusión

Los autores realizan un extenso y detallado análisis de la literatura sobre los mecanismos por los cuales la radiación no ionizante puede producir efectos adversos en la salud de los individuos.

Claramente muetran que el riesgo principal está en la exposición crónica, aunque sea a muy bajas intensidades. Es más, que se producen efectos biológicos debería quedar fuera de duda debido a las investigaciones que muestran resultados positivos ante la exposición a radiofrecuencia en terapias de recuperación ósea o incluso en experimentos con animales para ralentizar el Alzheimer. Si esos efectos positos existen, es obvio que también puedan existir los negativos, siendo en este caso miles las evidencias reportadas en la literatura.

Los autores instan a todas las autoridades y organismos competentes, especialmente a la OMS, a reconcer abiertamente los riesgos derivados de la exposición a radiación no ionizante, y articular medidas de concienciación y pervención. Por supuesto, sin renunciar a esta tecnología y a los múltiples beneficios que nos reporta, pero con una labor de educación  y protección (donde es capital cambiar la legislación) de las poblaciones más vulnerables.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Belpomme, D. et al. (2018). Thermal and non-thermal health effects of low intensity non-ionizing
radiation: An international perspective. Environmentall Pollution, 242, 643-658.

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(#379). ¿LOS ARGUMENTOS CIENTÍFICOS SIRVEN DE ALGO?. EL CASO DE MICHIGAN Y EL 5G

[MONOTEMA] Este año el estado de Michigan ha aprobado un proyecto de ley para el despliegue del 5G. Primero fue el Senado, y luego la Comisión de Energía de la Cámara de Representantes; en ambos casos las votaciones terminaron con una clara mayoría del sí.

En este proceso ha habido la oportunidad de escuchar a voces que estaban a favor y en contra del despliegue, y el objetivo de este post es hacer visible algunos de esos testimonios, además de (tristemente) comprobar que los argumentos científicos no sirven para nada cuando el dinero está de por medio.

El senador Patrick J. Colbeck

El senador republicano ha sido uno de los pocos políticos que se ha mostrado contrario al despliegue 5G en Michigan, dadas las evidencias que hay sobre los efectos de la radiación no ionizante y la sobre exposición que los ciudadanos sufren en la actualidad a las radiaciones de todas las tecnologías inalámbricas.

Colbeck es ingeniero aeroeaspacial, e incluso estuvo trabajando en Boeing diseñando dispositivos para la Estación Espacial Internacional. No es por tanto ningún “friki” conspiranoico, o magufo (esa palabra que tanto gusta a cierto sector pseudo escéptico). Es una persona formada, con amplios conocimientos y experiencia en este sector. Su intervención del 15 de marzo de 2018 fue la siguiente:

En esos casi 7 minutos de exposición Colbeck mostró su preocupación por los efectos que esta tecnología tendrá en la población, especialmente en los más vulnerables, como niños y mujeres embarazadas.

La tecnología 5G operará una banda entre 24 y 90 GHz, mucho más energética que la actual, y requerirá de dispositivos emisoras cada 2-10 casas, para dar servicio.

Colbeck también aludió a que los estándares de la FCC son obsoletos y no son válidos porque debe ser una institución relacionada con la salud, como el CDC (Center for Disease Control) quien sea el responsable de establecerlos.

El senador también nombró los múltples efectos no térmicos que la investigación ha reportado a intensidades por debajo de los umbrales permitidos por la FCC.

Es más, se pregunta la razón por la cual sus compañeros políticos recientemente habían aprobado leyes para proteger la salud de los niños, y ahora estaban apoyando una ley que iba a perjudicarles gravemente.

Finalmente, cita el artículo 4 de la sección 51 de la Consitución de Michigan, que indica que el bienestar general de las personas del estado es declarado como de interés primordial, algo que se está obviando al promover ese despliegue sin antes conocer los posibles efectos. Colbeck concluye su intervención pidiendo que se proceda con precaución.

El 29 de mayo, Colbeck compareció ante la Cámara de Representantes, esgrimiendo un discurso similar, pidiendo que se proteja a las personas electrohipersensibles, que se creen zonas libres de radiación, y que se siga empleando la tecnología (por supuesto), pero de otra manera, sin la necesidad de inundar de muchas más antenas las ciudades. De nuevo, arremetió contra los conflictos de intereses de la FCC, cuyos miembros (ligados a la industria) no deberían tomar decisiones sobre salud en Estados Unidos.

La pediatra Angie Colbeck

El 4 de octubre, de nuevo ante la Comisión de Energía de la Cámara de Representantes de Michigan, varios testimonios defendieron el rechazo de la ley; no se puede aprobar que las compañías tengan la posibilidad de desplegar el 5G sin antes conocer qué niveles de exposición tienen los ciudadanos en la actualidad, y cuáles serán las consecuencias de ese despliegue, una vez que la literatura científica ha asociado la exposición a este tipo de radiación con diversas enfermedades, incluyendo el cáncer.

La pediatra Angie Colbeck, esposa del senador Patrick J. Colbeck, fue una de las personas que intervenieron en la sesión. Y lo hizo con una vehemencia y claridad apabullantes.

La pediatra recalcó los miles de estudios que relacionan la exposición a esta radiación con cáncer, daño en el ADN, arritmias, desórdenes de comportamiento, perturbación del sueño, fertilidad, etc. Aludió con determinación al sinsentido de que la FCC marque los límites de seguridad (impuestos en el lejano 1996), y no sea el CDC, la EPA o la FDA. Es más, un antiguo abogado de Verizon (una de las más grandes compañías de telecomunicaciones), Ajit Pai, es el actual presidente. Colbeck pone un ejemplo muy ilustrativo: es como dejar que una tabacalera decida cuántos paquetes de cigarrillos se deben fumar al día para que no perjudique la salud.

La médico Sharon Goldberg

De la doctora Goldberg ya habíamos hablado en un anterior post, ella estaba sufriendo el problema de la electrohipersensibilidad con sus propios hijos.

Pero no vino a la Cámara de Representantes a hablar de su caso, sino a presentar un testimonio conciso y directo; no hay discusión sobre los efectos sobre la salud de la radiofrecuencia, ya se ha demostrado sobradamente en la literatura científica.

Goldberg trajo consigo multitud de artículos publicados para justificar sus argumentos. Entre ellos están los que aquí enlazo (gracias a la propia doctora que amablemente me los envió), algunos de los cuales incluso hemos comentado en esta web::

A pesar de que Goldbeg sólo disponía de 5 minutos, varios representantes de la Cámara le hicieron preguntas que permitieron que la doctora ampliara las explicaciones. Y ciertamente lo hizo sin vacilar, insistiendo en que lo que se discutía aquí no era si era perjudicial o no, algo ya obvio en la literatura, sino en qué medida los legisladores querían ir con la ciencia o en contra de ella.

Goldberg explicó las enfermedades asociadas a la exposición a la contaminación electromagnética, incidiendo en la diabetes y los costes asociados a esta y otras enfermedades crónicas. Para la doctora es esencial medir la exposición actual antes de pensar en realizar cualquier despliegue que añada más contaminación todavía.

Es más, para Goldberg es un experimento con humanos. Según ella, es increíble cómo a los investigadores se les obliga a pasar comités éticos y se les exigen unas condiciones muy determinadas para experimentar con humanos, incluídos los consentimientos informados donde los participantes admiten entender los riesgos, pero a esta tecnología que sabemos ya que es perjudicial (al menos en las bandas de frecuencias que no son 5G), lo permitimos sin problema.

Ante la pregunta del presidente de la Cámara sobre la posición de la American Cancer Society, Goldberg apuntó a los conflictos de interés como la posible razón de esa postura. Esa organización está financiada por empresas del sector, como IBM. En España, sucede algo parecido con la Asociación Española Contra el Cáncer, con vínculos con Iberdrola y Telefónica.

El físico Paul Heroux

Paul Heroux es profesor de toxicología en la Facultad de Medicina de la McGill University, en Montral, además de ser doctor en física y un investigador con gran experiencia en el campo del bioelectromagnetismo.

La intervención de Heroux comenzó aludiendo al hecho de que varias grandes aseguradoras no contemplan los daños por exposición a la radiación no ionizante. Temen que las compañías de telecomunicaciones, automóviles o cualquier otra que emplee esta tecnología sean profusamente demandadas en el futuro por los ciudadanos ante la evidencia existente en la literatura científica.

El doctor Heroux indicó que estaba presente cuando la FCC elaboró los estándares en 1996, directamente dictados por el Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), quienes deliberadamente obviaron todas las evidencias científicas que podrían perjudicarles en sus objetivos.

Heroux vehementemente pidió al tribunal que no lo escucharan a él, sino a miles de ratas y ratones que han sido objeto de experimentos y han mostrado una relación causal con el cáncer y otras enfermedades.

Ante el comentario de uno de los miembros de la comisión acerca de que General Motors y Ford habían apoyado la propuesta de ley porque la creían necesaria para el desarrollo de sus vehículos autónomos, Heroux recordó algunas de las barbaridades cometidas por estas empresas en materia de seguridad hace unas décadas, o su defensa del plomo en el combustible (que ha contribuido en la reducción del coeficiente intelectual en millones de niños). Estas empresas no tienen un historial brillante de decisiones a estos niveles, recordó el doctor.

Conclusión

Después de escuchar todos estos testimonios, y también de otras personas afectadas de electrohipersensibilidad, 19 de los 23 miembros de la Comisión votaron que sí a la ley, es decir, hicieron caso omiso a todas las evidencias mostradas.

¿De qué sirven entonces los argumentos científicos, los miles de artículos publicados, la evidencia sobre conflictos de intereses, y la experiencia de físicos y médicos que tratan con este tema a diario?.

No obstante, es de agradecer la tenacidad de todos estos investigadores y profesionales que, pese a las continuas derrotas, siguen plantando cara a este gigante que es el lobbby de las telecomunicaciones.

Quizá la única parte positiva de todo esto es que algunas personas están despertando y miran a este tema desde una perspectiva diferente. Es hora de movilizarse. Sus hijos se lo agradecerán.

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(#369). LA RADIOFRECUENCIA DEBERÍA CONSIDERARSE CANCERÍGENO SEGURO; EL USO EXCESIVO DEL MÓVIL INCREMENTA EL RIESGO DE TUMORES CEREBRALES

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En este artículo publicado en Environmental Research, los autores abogan claramente por cambiar la consideración de la radiofrecuencia de posible cancerígeno a cancerígeno seguro. Para ello revisan varios de los artículos más relevantes publicados desde que, en 2011, la IARC catalogara esas emisiones como posible cancerígeno.

Estudios caso-control: glioma

La investigación de Aydin et al. (2011) realizada en niños con tumores cerebrales entre 2004 y 2008 en Noruega, Suecia, Dinamarca y Suiza, en niños y adolescentes entre 7 y 19 años, arroja resultados poco claros. Aunque las conclusiones reportadas no relacionaron el riesgo de tumor con el uso del teléfono móvil, un visionado más detallado de los resultados puede ofrecer interpretaciones diferentes (ver tabla).

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Como indican los autores, cuando se tomaron los datos del operador (y no los propiamente dados por los participantes) se aprecia un patrón significativo de respuesta a la dosis. Además, la tendencia encontrada en la respuesta a la dosis de exposición ipsilateral y contralateral, también bordea la significación al 95% (y recordemos que ese 95% no es ningún valor sagrado). Por tanto, mirando los datos en su totalidad, se podrían interpretar de manera diferente, y hay razones para considerar que puede haber una asociación.

El estudio de Cardis et al. (2011), también arroja una respuesta a la dosis significativa, en esta ocasión considerando la dosis como radiación absorbida, y la respuesta como el riesgo de glioma y meningioma en 5 países (Australia, Canadá, Francia, Israel y Nueva Zelanda). La siguiente tabla muestra un resumen de los resultados.

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Hardell et al. (2013b), por su parte, en su estudio sobre cánceres cerebrales en Suecia entre 2007 y 2009, muestra también resultados significativos en función del tiempo de uso (ver tabla).

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El estudio de Coureau et al. (2014), realizado en Francia entre 2004 y 2006 en personas con tumores cerebrales, de nuevo muestra un mayor riesgo con el incremento de tiempo de exposición (ver tabla).

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Las investigaciones de Hardell & Carlberg (2015) y de Akhavan-Sigari et al. (2014) también muestran resultados a favor de la relación causal, mientras que Grell et al. (2016) y Momoli et al. (2017) re analizaron datos del estudio INTERPHONE, y encontraron  que el riesgo de glioma se incrementaba con una mayor exposición., y que cambios genéticos asociados a efectos cancerígenos (mutación de la proteína supresora de tumores p53) se ligaban también a un mayor uso.

Estudios caso-control: meningioma

Los estudios de Cardis et al. (2011) y Couerau et al. (2014) encontraron sólo un incremento de riesgo significativo para usuarios con alta exposición (ver tablas siguientes).

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b369_7Carbelg et al. (2013) no encontraron asociaciones significativas, pero Carlberg & Hardell (2015), en su estudio agregados entre los años 1997-2003 y 2007-2009, de nuevo encontraron un mayor riesgo para altas exposiciones (ver tabla).
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Estudios caso-control de otros tipos de tumores

Destacan los estudios sobre Schwannoma vestibular de Moon et al. (2014) y Petterson et al. (2014) donde, en el caso del estudio de Moon et al. (2014) se encontró que los tumores tenían mayor volumen en función del tiempo de exposición y del uso del teléfono móvil.

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Estudios de cohortes

La investigación de Frei et al. (2011) con un seguimiento de casi medio millón de personas durante más de una década no encontró asociación con el uso del teléfono móvil en cuanto a la incidencia glioma y meningioma. Este resultado, bastante relevante, sin embargo está sujeto a las críticas que los autores identifican: los usuarios que más habían empleado el teléfono móvil estaban considerados en el grupo de no expuestos, y aquellos que empezaron a usar el teléfono después de que la primera cohorte fuera establecida también se incluyeron en la categoría de no expuestos.

Sin embargo, el estudio de Benson et al. (2013), pese a realizar una medida limitada de la exposición al móvil no reportaron un incremento de riesgo de glioma, pero sí de Schwannoma vestibular. Ese estudio se realizó sobre un millón de mujeres en el Reino Unido.

Incidencia de tumores cerebrales

Los autores comentan varios estudios que han encontrado incrementos significativos de incidencia de tumores cerebrales. Por ejemplo, Baldi et al. (2011) en el periodo 2000-2007 encontraron una creciente incidencia de meningiomas (ver tabla), y globalmente también en el sistema nervioso central.

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Dobes et al. (2011), en el periodo 2000-2008 en Australia, encontraron una mayor incidencia de gliobastoma multiforme, y también en meningiomas en hombres, aunque una menor incidencia de Schwannomas (ver tabla).b369_12

Zada et al. (2012), por su parte, examinaron datos de 3 registros de cáncer en Estados Unidos, encontrando incrementos en el glioma y el gliobastoma multiforme (ver tabla).

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Sato et al. (2016) examinaron la incidencia de cáncer de cerebro en Japón, y los resultados mostraron un crecimiento significativo en los grupos de edad entre 20-29 y 30-39 años, durante el periodo 1993-2010 (ver tabla).

Series de casos

De interés también es el estudio de West et al. (2013) sobre casos de mujeres jóvenes que llevaban el teléfono móvil en sus sujetadores y desarrollaron cáncer de mama (ver tabla).

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Los estudios de Peleg et al. (2012) y Peleg et al. (2018) sobre clusters de cáncer en trabajadores jóvenes de instalaciones de telecomunicaciones, y el estudio de Stein et al. (2011) sobre personal militar mostraron asimismo incidencias de cáncer por encima de lo esperado.

Comentarios

Como bien indican los autores, tanto los estudios caso-control como los de cohortes tienen limitaciones, pero esos posibles sesgos (sobre todo el de mala clasificación) tienden a favorecer la hipótesis nula (no efecto).  No obstante, y teniendo en cuenta además de que 3 metanálisis recientes han encontrado un incremento significativo de riesgo de glioma en personas que han usado el móvil 10 o más años (Bortkiewicz et al., 2017; Prasad et al., 2017; Yang et al., 2017), los resultados (tomados con una perspectiva global) están más cerca del cancerígeno seguro que del posible cancerígeno.

Esto es lo que defienden los autores de este artículo, y abogan porque la IARC tan rápido como sea posible, tenga en cuenta esta evidencia y pase a catalogar la radiofrecuencia como cancerígeno tipo 1. Obviamente, esta evidencia debe contemplarse en conjunción con los estudios experimentales en animales, en especial los recientes resultados encontrados por el Instituto Ramazzini y el Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos.

Los autores defienden la aplicación del principio de precaución, y también el disfrute de la tecnología inalámbrica pero con una adecuada labor educativa sobre los riesgos que  conlleva, así como una mejor y más adecuada regulación.

Además, el cáncer no es el único efecto negativo que este tipo de radiación puede causar, sino que la elecrohipersensibilidad, la disminución de la calidad del esperma o la pérdida de audición están también reportadas en la investigación. Esto, por sí solo, ya debería suponer una alerta pública sobre los perjuicios de usar indebidamente esta tecnología.

Bajo mi punto de vista, los estudios epidemiológicos mostrados indican globalmente un mayor riesgo de cáncer cerebral para usos prolongados y altos del teléfono móvil, lo que es en sí importante, pero que quizá podría llevar a una percepción inadecuada del riesgo. Los datos de esos estudios están en su mayor parte obtenidos hace varios años, cuando el despliegue y el uso de la tecnología inalámbrica era mucho menor. Por tanto, habría que preguntarse qué sucedería en usuarios moderados de teléfono móvil (referidos a las llamadas) pero que tienen un uso muy activo de la conexión inalámbrica.

Asimismo, y como también indican los autores, las poblaciones más vulnerables deberían de ser especialmente cautas, y los sistemas de salud pública establecer acciones para protegerlas. Reducir la exposición de los niños, tanto en casa como en los centros educativos es esencial.

Finalmente, y aunque no es habitual en las revisiones de artículos que hago en esta web, pongo a continuación todas las referencias del estudio, porque en este caso, lo creo fundamental para su entendimiento y para ampliar información.

Adams, J.A., et al., 2014. Effect of mobile telephones on sperm quality: a systematic review and meta-analysis. Environ. Int. 70, 106–112.

Akhavan-Sigari, R., et al., 2014. Connection between cell phone use, p53 gene expression in different zones of glioblastoma multiforme and survival prognoses. Rare Tumors 6 (3), 5350.

Aydin, D., et al., 2011. Mobile phone use and brain tumors in children and adolescents: a multicenter case-control study. J. Natl. Cancer Inst. 103 (16), 1264–1276.

Baldi, I., et al., 2011. Descriptive epidemiology of CNS tumors in France: results from the Gironde Registry for the period 2000–2007. Neuro-Oncol. 13 (12), 1370–1378.

Bandara, P., 2016. Mobile phone use and the brain cancer incidence rate in Australia. Cancer Epidemiol. 44, 110–111.

Belpomme, D., Campagnac, C., Irigaray, P., 2015. Reliable disease biomarkers characterizing and identifying electrohypersensitivity and multiple chemical sensitivity as two etiopathogenic aspects of a unique pathological disorder. Rev. Environ. Health 30 (4), 251–271.

Belpomme, D., Campagnac, C., Irigaray, P., 2016. Corrigendum to: reliable disease biomarkers characterizing and identifying electrohypersensitivity and multiple chemical sensitivity as two etiopathogenic aspects of a unique pathological disorder. Rev. Environ. Health.

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LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Miller, A. B. et al.  (2018).Cancer epidemiology update, following the 2011 IARC evaluation of radiofrequency electromagnetic fields (Monograph 102). Environmental Research, doi: 10.1016/j.envres.2018.06.043

 
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(#363). ¿ATAQUE CON MICROONDAS A LA EMBAJADA DE EEUU EN LA HABANA?

[REVISIÓN DE ARTÍCULO] En esta investigación publicada en JAMA los autores confirman las manifestaciones clínicas de 21 trabajadores de la embajada de Estados Unidos en Cuba, tras realizar diversos exámenes médicos.

A finales de 2016, algunos de los trabajadores de la embajada comenzaron a tener extrañas sensaciones, sobre todo a nivel auditivo. Los síntomas que presentaban eran similares a los que sufrían  las personas con conmoción cerebral. Durante los meses siguientes más personal reportó esos mismos síntomas. En julio de 2017, el Departamento de Estado convocó un panel de expertos que concluyó que lo que sucedía estaba probablemente relacionado con un neurotrauma de origen no natural

El equipo de investigadores que firma este artículo fue el encargado de coordinar una evaluación clínica multidisciplinar, el tratamiento y la rehabilitación de los afectados. El objetivo de esta investigación es describir los resultados preliminares.

Metodología

Los 21 participantes se sometieron a exámenes médicos de diferentes especialistas, quienes independientemente leyeron las historias clínicas y los evaluaron.

Se realizaron evaluaciones cognitivas, neuroconductuales y de estado de ánimo, equilibrio y vestibulares, oculares y auditivas. También se empleó la resonancia magnética.

Las evaluaciones no se hicieron con más de 6 meses (en promedio) de diferencia con respecto a cuando los trabajadores fueron expuestos, con un rango entre 3 y 331 días.

Resultados e implicaciones

Los participantes describieron, principalmente, la audición de un sonido fuerte y de tonalidad constante. Sin embargo, 3 de ellos no lo habían experimentado, aunque en su lugar sentían como una especie de sensación parecida a la de estar conduciendo un coche con las ventanas parcialmente abiertas. En ambos casos, los participantes dijeron que era direccional, es decir, cambiaba en función de donde se encontraban ellos. La duración de esas molestias podría durar entre varios segundos y decenas de minutos.

Los síntomas que describían los participantes fueron: dolores de cabeza, dolores de oído, irritabilidad, mareos, cambios bruscos en el estado de ánimo, trastornos del sueño, dificultad para recordar, torpeza cognitiva, disfunción vestibular y oculomotora, entre otros. De los 21 individuos analizados, 18 reportaron manifestaciones clínicas objetivas de daño tras las diversas pruebas realizadas.

Los estudios continúan, y estos son sólo unos resultados preliminares, de ahí que los autores sean prudentes y no se atrevan a postular una causa (indican que es de etiología desconocida). Pero el daño cerebral ha sido objetivamente determinado, aunque, como vuelven a indicar correctamente los autores, falten datos para conocer cuántas personas más podrían haber sido expuestas, y si hay algún tipo de respuesta a la dosis. Eso sí, parecen descartar que se deba a algún tipo de agente químico o de virus.

Limitaciones/Comentarios

Aún es pronto para ir más allá, pero este episodio tiene grandes similitudes con el que ocurrió en la embajada en Moscú durante la guerra fría. Desde el ámbito científico se postulan varias teorías, y una de ellas se refiere al empleo de microondas.

Hay una clara representación de síntomas asociados a la electrohipersensibilidad, pero obviamente podría ser una simple coincidencia. Habrá que esperar un poco mas.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Swanson, R. L.  (2018).Neurological Manifestations Among US Government Personnel Reporting Directional Audible and Sensory Phenomena in Havana, Cuba. JAMA, doi: 10.1001/jama.2018.1742

 
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MEDICINE GENERAL & INTERNAL

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(#359). LO QUE SABEMOS SOBRE LOS BOMBEROS Y EL EFECTO DE LAS ANTENAS DE TELEFONÍA

[MONOTEMA] La información intoxicada campa a sus anchas en los medios de comunicación. Uno de sus modos, quizá el más peligroso, es el de combinar una gran parte de hechos reales con otros figurados, lo que enmascara muchas veces el engaño, y que actúa como verdadero “troyano” en la arquitectura de una determinada línea argumental.

En este post voy a comentar uno de los últimos ejemplos, referidos a una de las temáticas más tratadas en este blog, como es la contaminación electromagnética y la desesperante negación de la realidad de los hechos por buena parte de la sociedad, pese a las evidencias que existen.

El caso de los bomberos con afecciones neurológicas

La noticia apareció en diferentes webs durante las últimas semanas: Unos bomberos de Sacramento (California) habían reportado daños neurológicos, incluyendo problemas de memoria y confusión, después de que unas antenas de la nueva generación 5G fueran instaladas muy cerca de sus instalaciones.

Hemos de remitirnos a Baxter Dmitry como firmante de la noticia  publicada el pasado 12 de julio. La noticia iba complementada con varios enlaces a investigaciones (o más bien a referencias a investigaciones) y un vídeo protagonizado por David Gillote, Presidente del Sindicato de Bomberos del Condado de Los Ángeles, en el que en una intervención ante responsables políticos pide que dejen de colocarse antenas de telefonía en los aledaños de las instalaciones de bomberos, hasta que no se confirme que no son perjudiciales (dadas las evidencias que dicen lo contrario).

Dmitry se remite a su vez a un artículo del medio Sacramento CBS Local. Esta parece la fuente original, fechada el 29 de mayo de 2018.

Diseminación en las redes

El artículo rápidamente se ha diseminado en las redes, sobre todo entre los grupos y webs que están realmente sensibilizados con este tema, y que precisamente son los que más daño sufren cuando hay información sesgada, intoxicada, incompleta.

Incluso EMFfacts se hizo eco de la noticia, pero el pasado 4 de agosto publicaron una rectificación

A widely disseminated story by Baxter Dmitry in YourNewsWire.com on Sacramento firefighters, 5G and neurological damage is not wholly factually based, to the best of my knowledge. The study Dr. Gunnar Heuser and I organized and conducted in 2004 of California firefighters did find neurological damage, but our study was done following 5 years of exposure to 2G cell towers adjacent to the fire station.

Even though 5G is being tested in certain parts of Sacramento, I am personally unaware of any fire stations with 5G towers. SB 649, the 5G infrastructure bill Gov. Brown vetoed on Oct 15, 2017, had an exemption from 5G towers for fire stations for health reasons. The word health was never used in the bill, but the local firefighters’ unions in CA went for this exemption based on their health concerns. There has not been enough time for 5G exposure to test firefighters or anyone exposed.

The article’s source is not reputable. YourNewsWire.com is a Los Angeles-based “clickbait fake news” website known for promoting conspiracy theories. It does not help to have this story circulated with misinformation from this source. Baxter Dmitry writes for the outlet mixing legitimate news with conspiracy theories.

Este texto fue enviado a EMFfacts por Susan Foster, una de las investigadoras que precisamente ha realizado estudios sobre los efectos de este tipo de ondas electromagnéticas en los bomberos en Estados Unidos.

Así, parece que no existen esas torres en las cercanías de los parques de bomberos, habiendo incluso una norma que desde 2017 las prohíbe en esas ubicaciones concretas.

Verdades entre mentiras

Como hemos dicho, este tipo de noticias cuela una o varias mentiras entre verdades. Y la alusión a David Gillote es cierta, aunque su participación en esa comisión fue en 2015.

Guillot, con 25 años de experiencia a sus espaldas, habla claramente de que todo esto le suena a lo que sucedió (y todavía sucede hoy) con los que defienden que no hay datos consistentes que relacionen el tabaco con el cáncer. Guillot parece advertir que está harto de que empleen a los bomberos como una especie de conejillos de indias, instalando antenas de telecomunicaciones junto a sus edificios.

Información veraz

Pese a las dudas que genera esa noticia falsa, lo cierto es que sí que ha habido en los últimos años una preocupación innegable por parte de muchos bomberos acerca de este tema. En la web de ehtrust.org, podemos encontrar amplia información al respecto.

Y ahí están enlazadas diversas investigaciones, aunque la que trata directamente a los bomberos como sujetos de análisis no está publicada en una revista de revisión por pares (al menos es lo que se infiere de esos documentos). Esa investigación fue realizada por Susan Foster y el Dr. Gunnar Heuser, sobre 6 bomberos que habían estado sometidos a la exposición de radiación de antenas de telefonía móvil entre 1999 y 2004. Lo único que tenemos es esta carta enviada a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) en 2013, explicando algunos resultados del estudio.

Los 6 bomberos que participaron tenían síntomas claros de electrohipersensibilidad,  como dolores de cabeza, fatiga extrema, disrupción del sueño, desorientación, depresión, ansiedad, etc.  Esos bomberos habían estado expuestos a intensidades medias de entre 1 y 2 μW/cm2, cuando el estándar de la FCC es de 1000 μW/cm2. En algunos lugares la radiación llegaba hasta los 30 μW/cm2, no obstante, quedaba en varios órdenes de magnitud por debajo de lo que la ley permite en Estados Unidos.

Pero, insistimos, ese estudio parece que no se ha publicado en revistas científicas, y eso es siempre una limitación importante. Sin embargo, el Dr. Hauser es un  especialista en el tema, de hecho él mismo se cataloga así en los servicios médicos que ofrece. Hauser tiene publicaciones en revistas “serias”, como lo es la publicada en Reviews of Environmental Health en 2017. En ella, los autores encuentran que los 10 participantes de su estudio (que son electrohipersensibles) tienen resultados anormales en las resonancias magnéticas realizadas en su cerebro.

Conclusión

Las noticias falsas contaminan cualquier ámbito, y propician una desconfianza total hacia cualquier tipo de información posterior, sea veraz o no,  por lo que cumplen el objetivo de desorientar y crear confusión.

Para aquellos que están luchando porque la sociedad abra los ojos ante el problema de la contaminación electromagnética, este tipo de intoxicaciones les hace daño, y lo que hay que intentar es ser lo más riguroso posible ante la evidencia disponible. No es fácil, porque a todos nos pueden engañar, y a veces lo consiguen.

Tras el breve análisis realizado sobre el caso de los bomberos, lo único que podemos decir es lo siguiente:

(1) Es cierto que hay preocupación entre el colectivo de bomberos sobre los efectos de las antenas de telefonía que se colocan en las cercanías de sus instalaciones. Algunos capitanes de bomberos han mostrado públicamente su oposición a las torres de telefonía. Ver cómo profesionales cualificados (mental y físicamente) con alto grado de experiencia defienden el principio de precaución es algo a tener muy en cuenta.

(2) Es cierto que hay bomberos que han reportado síntomas de electrohipersensibilidad, pero hasta ahora no hay ningún estudio publicado en revistas de revisión por pares al respecto.

(3) Los bomberos tiene una mayor incidencia de ciertos tipos de cáncer. Esto ha sido ligado a la exposición a radiofrecuencia por Sam Milham, pero no deja de ser una hipótesis que no se ha confirmado hasta la fecha.

De momento, esto es lo que, de facto, tenemos.

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(#345). LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA EN “DOBLE CARA”

[MONOTEMA] En este nuevo programa de “Doble Cara”, y con la dirección de Antonio J. Mayor, he tenido la oportunidad de explicar en profundidad algunos de los puntos clave del debate sobre los efectos no térmicos de las ondas electromagnéticas en frecuencias no ionizante. El programa se puede escuchar aquí:

Programas de Doble CaraPara seguir adecuadamente el programa, sugiero consultar los siguientes enlaces:

Caso del “phonegate”.

Ataque de microondas a la embajada de Estados Unidos en Moscú.

Efectos sobre la salud del Wi-Fi.

Electrohipersensibilidad.

Conflictos de interés.

Es importante que se visione también todo el material enlazado en esos textos. Material auxiliar y para profundizar puede consultarse en este misma web, donde se el lector encontrará referncias a revisiones sistemáticas realizadas sobre el efecto en el estrés oxidativo, los efectos biológicos en plantas, y otros aspectos comentadosen el podcast.

Confrontación con los que niegan y ridiculizan este asunto

En la última parte del programa, y una vez explicado y justificado el cuerpo de investigación que muestra los efectos biológicos (no térmicos) negativos de la radiación no ionizante, y contextualizando los conflictos de interés y el sector de la población que sufre una sensibilidad especial a este tipo de ondas, llega el momento de confrontar todo ello con algunas declaraciones y posturas que, desgraciadamente, tienen un peso mediático mayor. Que el lector y los oyentes saquen sus propias conclusiones:

ElConfidencial.com (2015, dicembre 2):

 La tecnología basada en campos electromagnéticos lleva años llenando titulares a causa de sus supuestos efectos nocivos para la salud, algo que de lo que la ciencia no ha encontrado ninguna evidencia hasta el momento.

Eldiario.es (2018, junio 7):

Existen muchos grupos pseudocientíficos que alimentan el miedo, promoviendo ideas absurdas, como que las ondas electromagnéticas producen cáncer o que comer tal cosa previene el cáncer, pero su objetivo suele ser vender una terapia o una dieta milagrosa

 – Pedro Duque (actual Ministro de Ciencia, Innovación y Universidades de España).

De gran interés también es ver cómo han reaccionado algunos académicos en España ante el artículo de Vicenç Navarro del 17 de mayo de 2018, que le llevó a escribir esta réplica, que creo que resume bastante bien todo lo que hemos contado en el programa.

Finalmente, en “Doble Cara” también hicimos mención a este vídeo publicado por la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Murcia en marzo de 2018.

En el vídeo (que no tiene desperdicio), se mezclan los OVNIS con la investigación sobre móviles y Wi-FI, haciendo un paralelismo vergonzoso. Es más, dice que la ley debería actuar con todo su peso. Pues supongo que si eso ocurriera los juzgados se llenarían de los cientos de investigadores que desde los años 50 han publicado los miles de estudios a los que hemos aludido en el programa (y que están accesibles para todo el mundo). Llamar pseudocientíficos a todos esos investigadores, o pseudociencia a la investigación en bioelectromagnetismo es, cuando menos, insultante. Realizar la trampa dialéctica de asociarla a fenómenos paranormales es penoso.

Comentario final

Ojalá dentro de 20 o 30 años podamos decir que existen miles de  estudios (independientes) que rebaten todos los publicados hasta ahora, y que no tenemos que preocuparnos más por este tema. Si eso ocurre, yo seré el primero en admitir que es así.

Sin embargo, con todo lo publicado a día de hoy, lo prudente y justo a nivel científico es reconocer que hay suficientes evidencias como para aplicar la precaución. Simplemente eso. La tecnología no va a desaparecer, seguirá habiendo móviles, Wi-Fi, etc., pero cada uno deberá usarla entendiendo los riesgos que ello conlleva, y las autoridades tendrán que asegurar la proteccción de la población más vulnerable, y los derechos de aquellos que se ven afectados.

Cómo citar este artículo: Martínez, J. A. (2018, junio 19). La contaminación electromagnética en “Doble Cara”. Descargado desde www.cienciasinmiedo.es/b345

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