(#188). LOS TELÉFONOS MÓVILES INCREMENTAN LA INDICENCIA DE CÁNCER DEL LÓBULO TEMPORAL El autor estima que, si se interpreta el efecto como causal, los teléfonos móviles serían los responsables de que aparezcan 188 nuevos casos de cáncer cada año en el lóbulo temporal en el Reino Unido desde 2005

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[REVISIÓN DE ARTÍCULO] La asociación entre la exposición a radiofrecuencia (como la emitida por los teléfonos móviles) y el cáncer tiene su origen principalmente en estudios que han reportado un incremento significativo de tumores cerebrales. Esa es la razón por la que es considerado un cancerígeno posible (Grupo 2B) por la OMS, aunque algunos investigadores, a la luz de la evidencia, demanden que se considere probable (Grupo 2A) o seguro (Grupo 1).

Aunque algunos estudios en Inglaterra no han encontrado un aumento significatvo de la incidencia de cáncer cerebral, y no está claro que los incrementos en tumores de la glándula parótida y otros cánceres de la glándula salivar estén asociados con el uso del teléfono móvil, esas investigaciones se han criticado por tener importantes limitaciones, sobre todo en cuanto al escaso periodo de seguimiento dado el tiempo de latencia de estas enfermedades.

El objetivo de esta investigación es hacer un seguimiento  de población en Inglaterra expuesta a esta tecnología, con un marco temporal de 30 años, desde 1985 a 2014, y conisderando difernetes tipos de tumores: glioma maligno, glioblastoma multiforme, tumores malignos en el lóbulo parietal y en el lóbulo temporal.

Metodología

El autor empleó el registro nacional de estadística de la ONS en Inglaterra. Los tumores que se conisderaron fueron los siguientes: glioma maligno, glioblastoma multiforme, tumores malignos en el lóbulo parietal y en el lóbulo temporal.

Los datos sobre usuarios de teléfono móvil fueron obtenidos de la agencia de información y comunicación de la ONU. Asimismo, diversas covariables fueron identificadas y tomadas de diversas organizaciones internacionales: total incidencia de cánceres, prevalencia de fumadores, ratio de urbanización.

El autor usó técnicas bayesianas aplicadas a series temporales. Se tomó como referencia el año 1995, que es cuando la penetración de teléfonos móviles alcanzó el 10% de la población. A partir de ahía, se establecieron 3 puntos de corte, en los años 2000, 2005 y 2010, correspondientes con periodos de latencia de 5, 10 y 15 años.

Resultados e implicaciones

El número de nuevos casos diagnosticados en el periodo considerado se muestra en la siguiente figura

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Como puede aprecierase, tanto el gliobastoma multiforme como el tumor en el lóbulo parietal se han incrementado desde 1985, pero no así el glioma que hay disminuido. Sin embargo, el tumor del lóbulo temporal prácticamente se ha triplicado en los últimos 30 años.

Sin embargo, ese crecimiento o decrecimiento puede deberse a la evolución de las covariables. Por ello , los autores etiman el modelo bayesiano, para testar el efecto del crecimiento en el número de usuarios de teléfono móvil una vez aislado el efecto de otras variables.

Los resultados indican que la evolución de todos los tumores es la esperada considerando las covaribles, excepto para el tumor en el lóbulo temporal. En este último caso, y teniendo en cuenta el periodo de latencia de 10 años se muestra un claro incremento significativo de la incidencia de nuevos casos.

La literarura ya había indicado un incremento de la incidencia de este tipo de cáncer, que muestra el periodo de latencia de 10 años como el tiempo en el que se encuentran diferencias significativas. El estudio Interphone y otros realizados hasta la fecha ya habían reportado incrementos en el número de gliomas en el lóbulo temporal. Es cierto que en otros estudios no se había observado este incremento pero en ellos el periodo de latencia considerado era menor (o la metodología usada fue diferente).

El autor estima que, si se interpreta el efecto como causal, los teléfonos móviles serían los responsables de que aparecieran 188 nuevos casos de cáncer cada año en el lóbulo temporal en el Reino Unido desde 2005.

Limitaciones/Comentarios

Al obtener datos macro es difícil tener en cuenta covariables individuales, como por ejemplo la exposición a radiación ionizante, o el uso del teléfono móvil mayoritariamente en un lado u en otro de la cabeza. Además, no está tampoco claro el papel que juegan los teléfonos inalámbricos u otros factores del entorno (polución) que podrían afectar. No obstante, y admitiendo esas limitaciones, el estudio globalmente muestra un incremento de los tumores cerebrales, que al desagregarse por tipos reporta un aumento significativo de los tumores en el lóbulo parietal.

Es una nueva evidencia sobre la necesidad urgente de regular la exposición a radiofrecuencia (móviles, antenas, wi-fi, etc.)

De Vocht, F.  (2016). Inferring the 1985–2014 impact of mobile phone use on selected brain cancer subtypes using Bayesian structural time series and synthetic controls. Environment International, 97, 100-107

Indicadores de calidad de la revista*

 

Impact Factor (2015)

Cuartil

Categoría

Thomson-Reuters (JCR)

5.929

Q1

ENVIRONMENTAL SCIENCES

Scimago (SJR)

2.68

Q1

ENVIRONMENTAL SCIENCES (MISCELLANEOUS)

* Es simplemente un indicador aproximado para valorar la calidad de la publicación

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2 comentarios

  • Aunque veo claro el aumento de casos de ese cáncer no termino de ver la relación causa efecto con el uso de teléfonos móviles.
    Si tomáramos como referencia, por ejemplo, tener un gato, seguramente nos daría un resultado similar:
    “el incremento de este tipo de mascotas provoca cáncer” dirían algunos…

    En cualquier caso, me gusta en general la forma en que presentas los artículos aportando datos de forma objetiva aunque no comulguen con la idea que defiendes 😉

    • Jose A. Martínez

      Hola Tim,

      Gracias por el comentario. Analizar la causalidad en epidemilogía es siempre controvertido ya que se necesita de un aspecto cualitativo para proponer relaciones causales. Si no lo conoces, te sugiero que leas todo el trabajo de Judea Pearl, en el que el científico de UCLA muestra cómo se puede llegar a inferir causalidad usando ciertas reglas, pero siempre fundamentadas en la plausbilidad teórica de una relación funcional. Dicho esto, en el ejemplo que planteas del gato no existe esa característica cualitativa subyacente a la relación estadística funcional. Ronald Fisher, estuvo intentando varios años realizar contra ejemplos del estilo que comentas para pervertir la aseveración que otros científicos hacían con respecto a la relación causal entre el tabaco y el cáncer, pero finalmente no consiguió poner freno a esa evidencia, pese a ser uno de los estadísticos más respetados de todos los tiempos.

      Yo intento ser objetivo en todo lo que escribro, esa debe ser la labor de los que nos dedicamos a esto. Creo que con los datos que manejamos hoy día, establecer una relación causa-efecto es plausible, pero eso siempre estará sujeto a continua revisión (puede que dentro de unos años la investigación nos diga lo contrario).

      En cualquier caso, en temas de salud hay que ser siempre prudentes. Yo coincido con la postura de Frentzle-Beyme (1994) sobre el nivel de solidez de las pruebas causales que hacen falta para emprender acciones en el ámbito de la salud en relación con otros ámbitos científicos. Puedes leerlo aquí:

      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7708942

      Muchas gracias de nuevo por el comentario. Siempre es agradable debatir sobre estos temas de manera sosegada y cordial.

      Un saludo

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