(#241). LA IMPORTANCIA DE LA MICROBIOTA INTESTINAL Tanto el tipo de parto como el modo de lactancia condicionan la microbiota de los niños, siendo la dieta y el uso de antibióticos los factores más relevantes que modulan la ecología de esos miles de microorganismos que pueblan el sistema digestivo. Una dieta rica en fruta, verduras y fibra y un adecuado uso de los antibióticos se muestra fundamental para mantener una flora intestinal adecuada

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[REVISIÓN DE ARTÍCULO] La microbiota se refiere a la población de microorganismos que coloniza una determinada parte del cuerpo, y que incluye bacterias, virus, protozoos, hongos y arqueas. La mayoría de estos organismos no son patógenos, es decir, no son reconocidos como amenazas y eliminados por el sistema inmune, y cohabitan simbióticamente con los enterocitos (células epiteliales del intestino que absorben nutrientes). 

El objetivo de este artículo es resaltar la relevancia que la flora intestinal tiene para la salud humana, así como identificar factores que afectan a su riqueza y diversidad.

Composición de la mircobiota intestinal

Se estima que está compuesta por más de 35000 especies bacterianas, con una gran diversidad de genes (más de 10 millones diferentes) y que pueblan desde el esófago hasta el colon, con divergentes niveles de acidez. Aquellas personas con una mayor diversidad de genes tienen una microbiota más robusta y menor prevalencia de desórdenes metabólicos y obesidad.

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Aspectos funcionales de la microbiota intestinal

La micorbiota intestial mantiene  una relación de simbiosis con la mucosa intestinal y realiza funciones inmunológicas, protectoras y metabólicas en los individuos sanos. A este conjunto de micro organismos se les considera un órgano en sí mismo, y se alimentan de la dieta y de las células epiteliales.

Factores que afectan a la microbiota intestinal

(1) Edad: El intestino empieza a ser colonizado por microorganismos incluso cuando está en el útero. La estructura de esa flora intestinal está relacionada con la forma de nacimiento; aquellos niños que nacen de parto vaginal son colonizados por organismos de la vagina materna. Por el contrario, en aquellos que nacen por cesárea es mayoritariamente la flora de la piel de la madre la que coloniza el intestino del niño.

A los 3 años, los niños tienen ya entre un 40 y un 60% de nivel de similitud con la flora de los adultos, la cual es estable entre la tercera y séptima década de vida.

(2) Dieta: La leche materna contiene varios compuestos bioactivos que no están disponibles en las leches de fórmula. Esos compuestos tienen un papel significativo en la digestión y absorción de los nutrientes, en la inmunoprotección y en la defensa antimicrobiana.

Una dieta rica en frutas, verduras y fibra está asociada con una mayor diversidad y riqueza de la microbiota intestinal. Las algas marinas también son un alimento recomendable para la flora intestinal humana, debido a su riqueza en compuestos bioactivos y fibra.

(3) Antibióticos: Diversos estudios han mostrado un efecto negativo del uso de antibióticos en la microbiota intestinal, tanto en el corto como en el largo plazo. El empleo de un antibiótico de amplio espectro durante una semana puede afectar a la microbiota de manera que no recupere su diversidad en varios meses o incluso años. Es más, su empleo incrementa el riesgo de infección por Salmonella debido a la disrupción sufrida en el mecanismo de exclusión competitiva de la flora intestinal.

(4) Probióticos y prebióticos: Los probióticos son microorganismos vivos que pueden proveer beneficios a la salud humana cuando se administran en dosis adecuadas (ej. Lactobacillus, casei, Bifidobacterium longum, Streptococcus thermophilus), y son usados en muchas ocasiones para contrarrestar los efectos perversos de los antibióticos sobre la ecología intestinal.

Los prebióticos se definen como ingredientes de la comida que tienen oligosacáridos no digestibles, que precisamente estimulan el crecimiento y la bioactibidad de microorganismos presentes en el intestino.

Conclusión

Los autores hacen un repaso sobre factores que pueden afectar a la riqueza y diversidad de la microbiota intestinal, que se considera como un órgano más en los humanos, y que tiene importantes propiedades inmunológicas, protectoras y metabólicas.

Tanto el tipo de parto como el modo de lactancia condicionan la microbiota de los niños, siendo la dieta y el uso de antibióticos los factores más relevantes que modulan la ecología de esos miles de microorganismos que pueblan el sistema digestivo. Una dieta rica en fruta, verduras y fibra y un adecuado uso de los antibióticos se muestra fundamental para mantener una flora intestinal adecuada.

Los autores comentan que los probióticos y los prebióticos pueden ser beneficiosos, pero indican claramente que se necesitan más investigaciones antes de que se usen comercialmente como promotores de salud.

LEE EL ARTÍCULO ORIGINAL AQUÍ:

Jandhyala, S. M.. et al. (2015). Role of the normal gut microbiota. World Journal of Gastroenterology, doi: 10.3748/wjg.v21.i29.8787

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